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04/10/2010

El precio de una botella de leche de soja

Esta historia comienza hace mucho tiempo, cuando decidí dejar de tomar leche de vaca y me pasé a la leche de soja. El primero que me lo agradeció fue mi maltrecho estómago, aunque el bolsillo si que se resintió puesto que un litro de soja cuesta casi el doble que un litro de leche de vaca. Es por ello que suelo ir buscando las ofertas en los diferentes supermercados donde hago las compras.

Llevo un tiempo comprando en el mismo supermercado puesto que las ofertas últimamente son bastante atractivas. En esta ocasión la oferta es la siguiente:

6+3 Gratis Llevando una botella 0,99€ llevando 9 salen a 0,66€ cada una.

Ideal, no soy demasiado escogido con las marcas y salvo un par de ellas que saben a rayos me da igual una que otra.

Me llevo 9 botellas que paradójicamente vienen empaquetadas en paquetes de 4 unidades, así que con mis dos paquetes plásticos y un brick suelto,  así como una serie de artículos más me acerqué a la caja.  Generalmente suelo hacer una revisión rápida del ticket para comprobar los precios y fundamentalmente que las ofertas y los descuentos estén correctamente aplicados. A pesar de la creencia popular de que l@s matemátic@s somos genios en el cálculo mental por haber estado 4 años haciendo cuentas, en general un matemático utilizará otras técnicas de cálculo, al menos en mi caso es así. Generalmente utilizó el truncamiento y el redondeo para aproximar los resultados y en el caso de que necesite un ajuste mas fino utilizo la calculadora de mi teléfono móvil. Veamos un ejemplo con esta oferta.

En la linea del ticket aparece la siguiente información

Bebida soja 1 l 9×0.99   …………………8,91

Y unas lineas mas abajo

Descuento lote Bebida Soja ……………..-1,19

Un momento, algo no me cuadra, se supone que ahorro 33 centimos de euro en cada botella, llevo 9 botella, así que trunco 33 a 30 y multiplico por 9 lo cual me da 2,70 € le sumo otr 0,3×9=0,27 y eso redondeando son casi 3 euros  (2,97€) . Es decir, he aproximado el descuento a casi 3 € y sin embargo solo aparece reflejado 1,19 €,  hay una diferencia de casi 1,75 € (sigo calculando de cabeza redondeando y aproximando). En menos de 10 segundo he llegado a un resultado aproximado del descuento que me tenian que haber aplicado y de la diferencia con respecto al aplicado, como veis no es necesario manejar las operaciones con una exactitud exquisita, sino que como decía un profesor de la facultad, de análisis numérico si mal no recuerdo, es tan importante realizar una aproximación  mediante un modelo matemático que simula un experimento físico como conocer y controlar el error que estamos cometiendo.  Es posible que si el descuento aplicado en el ticket hubiese sido, pongamos por ejemplo 2,50€, aún siendo incorrecto, hubiese dado la aproximacion y resultado obtenido por bueno, dado que aunque conozco la existencia de un error no lo tenia perfectamente controlado.

EL caso es que el error cometido por el programa informático del supermercado superó el error máximo que yo había estimado que podia cometer y pude detectarlo. A partir de aqui la historia es menos matemática …. o quizás no …

Habitualmente soy una persona muy respetuosa con la gente que trabaja cara al público y especialmente en el comercio, supongo que se debe a que yo personalmente trabajé en ese sector mucho tiempo y se lo que significa partirse la cara a diario con la clientela. ASí que con la mejor de mis sonrisas y educación le explico a la cajera el caso, una moza muy agradable pero que daba los cambios según la información que la ofrecía la máquina registradora, con lo cual me dice que hable con la encargada. Es sábado por la tarde, con lo cual las encargadas competentes habrán hecho lo necesario para librarlo por lo que me toca lidiar con una encargada a la cual le importaba bien poco mi problema y que necesito varias operaciones con la calculadora para entender el error cometido. Me emplaza a pasarme el lunes y hablar con la encargada de la tienda (que es mas fina y libra los sábados por la tarde 😉 ) . En general 1,78 € no son cantidad suficiente para tener que emplear media hora de mi vida en recuperarlos, pero mi mente matemática me jugó una mala pasada de la que iba explicandole a mi mujer lo sucedido.

Vereis, al entrar al remodelado supermercado vi un cartel que decía 3.000.000 de clientes confian en nostros a diario. Aunque no he podido encontrar un estudio sobre el porcentaje de gente que compra leche de soja con respecto a la leche de vaca, su consumo es minoritario, podemos estimar que éste supone un 1% sobre el total. Sigo suponiendo que los clientes de este supermercado replican los comportamientos de la población general en cuanto al consumo de leche de soja y por lo tanto tenemos que el 1% de 3 millones de cliente comprán leche de soja. Esto supone que 30.000 clientes compran leche de soja, sigamos suponiendo que todos ellos se han dejado llevar por la oferta en cuestión. Si ninguno nos damos cuenta del error supone que el supermercado ha dejado de descontar a sus clientes un total de 53.400 € y vereis, por ese dinero si que me motiva reclamar y escribir este post, puesto que eso es mas de lo que este supermercado paga en conjunto a la encargada pasota del sabado tarde, a la cajera y a la encargada fina que este lunes por la mañana me ha devuelto mis 1,78€ e inmediatamente ha ido a notificar la incidencia a quien coresponda.

Y esta es la historia del precio de una botella de soja desde el punto de vista de un matemático.

PD.-¿Cúal es la probabilidad de que la encargada fina y yo estemos conectados mediante mi antiguo jefe cuando yo trabajaba en el sector del comercio 😉 ?